Por qué importa
Un vestido bonito que no ajusta se nota en cada foto
El escote que se abre al levantar los brazos, el talle que sube al bailar, la cola que
se pisa en la entrada. Nada de eso es mala suerte: es un vestido que nunca se probó
en movimiento.
En Hilván la tercera prueba se hace caminando, sentándose y levantando los brazos,
con los zapatos y la ropa interior de ese día. La cuarta es solo para confirmar que
nada se movió.
Si en la última prueba tenemos que tocar algo, es que fallamos en la segunda.
— Luz Marina Ospina, a cargo de alta costura y novias desde 2014